Elisa Mazzone es una talentosa ilustradora, diseñadora gráfica y estilista que representa la fuerza, sensualidad y belleza femenina. Sus ilustraciones han hecho parte de publicaciones como Madison, Yeny Desktop, además de realizar diferentes exposiciones alrededor de Australia y Francia.
Las técnicas principales con las que Elisa da vida a sus ilustraciones son el dibujo manual y el uso de acuarelas. Los encantadores personajes de sus creaciones se comunican a través de los colores y delicados trazos, que reflejan de forma natural las emociones femeninas.
Elisa dice vivir saltando y bailando alrededor de la caprichosa línea entre la niñez y la adultez. Encuentra inspiración en la música, las personas, el color, la naturaleza y en el pasado, pero sin dejar a un lado el futuro.
Las ilustraciones de Elisa hablan de temas femeninos, con los cuales las mujeres se sienten identificadas. Sus encantadores personajes son mágicos y representan a la vez lo encantador de la realidad femenina.
En la película ‘The Dreamers’, del director italiano Bernardo Bertolucci, existe una escena en que los protagonistas cavilan sobre arte, política y la exacta cuestión del porqué Francia no conseguía producir buenas bandas de rock. Todo esto en el transcurrir del Mayo del 68.
Ahora, rompiendo la cáscara de aquella afirmación un tanto anticuada ya, se presenta ‘Le Prince Miiaou’, como una de las propuestas más tibias y audaces del rock europeo: El nombre de la banda corresponde a un cuento indonesio que a su vez, hace de espejo en el intento de la banda por exhibir el origen de sus umbrales.
En un primer momento, esta banda nació de un germen rubio con el nombre de Maud-Elisa Mandeau, que funge como vocalista y compositora, y al que fueron uniéndose varios músicos más. Su música es un claro reflejo de los climas y la cotidianidad europea, fraguadas de los inicios del grunge y el indie en su más puro estado de simpleza y espontaneidad. Instrumentos como pequeñas trompetas, chelos y teclados son evidencia de su amplio bagaje, y de la ricas fuentes de donde tuvieron la fortuna de inspirarse estos muchachos.
En 2007 apareció su primera publicación seria, que llevó por nombre ‘Safety First’, un trabajo de trece canciones. Luego, ya el 28 de Marzo de este año apareció el álbum ‘Fill The Blank With Your Own Emptiness’; un disco que revela toda la madurez de una banda que ha pisado ya importantes escenarios internacionales. Es, en sí mismo, una biografía de cada miembro del grupo, lleno de acordes y de metáforas densas que a través de los instrumentos logran acabar en experiencias abrasadoras y memorables. Ecos de lo clásico, del trip-hop y de lo barroco incluso vislumbran en sus letras y sus canciones.
‘Le Prince Miiaou’ es de aquellas bandas que se esfuerzan por alcanzar la mayor profundidad en sus raíces; quizá porque en ello se halla el secreto de sonar tan clásicos y a la vez tan recientes como al final realmente suenan.
La oferta musical de Brooklyn está casi siempre a la vanguardia. Esto no sólo en géneros, sino también en invenciones. Esta vez es el turno de DIVE, que se presenta con una alquimia entre el shoegaze y el grunge, con toques de electrónica y una modesta influencia del indie.
Su sonido ambiental responde a que sus composiciones tienen tanto de sencillas como de oscuras, y ello desemboca en canciones con un sabor subterráneo y fósil. Guitarras ligeras cargadas de un eco que es en esencia el alma misma de la banda, y una voz de cueva que fortifica el aire de tierra mojada que transmite su música.
En noviembre 29 se publicó el single ‘Human’, que revela el mismo sonido envolvente y pálido que está fraguando su estilo, con punteos suaves y una intensidad atmosférica que transporta al oyente y lo deja caer sobre la banda misma.
DIVE recurre a la metáfora de invertir el orden natural de las cosas: mientras que su música es pálida e incluso melancólica, sus letras guardan un romanticismo muy agudo y pronunciado. Todo esto le da a la banda una identidad dual que le va muy bien con el amasijo de sonidos que se ha propuesto crear, y que lo incluye, con mérito, en lo inclasificable.
"Los colmillos" vienen haciendo lo suyo desde hace un buen tiempo. Comenzaron en el 2007 y, silbando bajo, han logrado captar la atención con su sonido primal y aguerrido. Se trata de un dúo formado por Vanesa Rinon (bajo y voz) y Nacho Martinez (guitarra y percusión) que con paciencia y trabajo, se fueron haciendo su propio camino dentro del blues rock ácido como la "anti banda".
El primer registro llegaría en el 2009, un disco homónimo formado por un conglomerado poderoso y muy interesante de diez temas, entre los cuales se destacan "Queen Of The Knife" y el súper pegadizo "My Medicine". En febrero de este año, se dieron el gusto y colgaron digitalmente "Rumble (link wray)", un tema netamente instrumental y virtuosamente blusero.
Después de todo eso, ambos siguieron trabajando y, una vez que encontraron su sonido definitivo, lo trabajaron lo suficiente como para que las canciones comenzaran a salir de forma espontánea. Es así como se registró "Blues Tóxico" (2011): grabado en Perú entre ayahuasca, chamanes y ritos. El disco resume su estética, su espíritu y su filosofía. Sus ocho temas sobresalen por la autenticidad de su contenido, como si la fuerza expresiva de su mensaje se sobrepusiera a limitaciones externas e internas, haciendo que cada instrumento tenga la misma cantidad de protagonismo.
El dúo suena poderoso y con el clásico juego de lento/rápido muestran una agilidad muy rica. Ambos logran una atmósfera visceral y potente, sus cambios de ritmo, de intensidad y los pasajes netamente instrumentales, alcanzan un estilo lo suficientemente personal como para escapar de las absurdas comparaciones. No recomendable para blandengues ni para indie snob posers. Blues punk rock súper extremo.
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INTERVIEW
Con sus palabras definan el sonido de "Los Colmillos".
Para empezar el formato que tenemos es atípico. Hay una limitación, pero eso es también lo que lleva al sonido por caminos más crudos y primitivos. El ritmo es simple, es así como nos gusta. Que incite a mover el cuerpo, sin mucha vuelta y con pocos efectos. Como se reinvento el rock and roll con el punk, nosotros sintetizamos los ritmos del blues, el soul y rock que nos mueven las caderas en los pocos instrumentos que manejamos.
Ya grabaron su segundo disco y tuvieron un vídeo con difusión en MTV. Ahora ¿Cuál es el siguiente movimiento?
La idea es presentar el disco. Tocarlo en distintos lugares, si es posible viajar y mostrar lo que hacemos en nuevos sitios. Estamos con muchas ganas de armar gira por el viejo continente. Ese sería el paso siguiente. Ahorrar dinero para viajar, visitar bandas amigas de allá y compartir fechas con ellas haciendo lo que más nos gusta: tocar en vivo.
Mencionen tres discos o tres artistas que hayan descubierto en el último tiempo y que les hayan generado envidia
Podemos nombrarte algunos artistas que estamos escuchando últimamente, pero no creo que vaya por el lado de la envidia por lo que nos gustan tanto.
Kim Fowley "I´m Bad", por elegir uno de este salvaje y sucio productor.
The Chameleons "Script Of The Bridge", hermosas melodías y vocales hundidas en oscuras reverberaciones. Moon Duo, para nosotros, lo de mejor del space rock actual.
¿Cantar en inglés abre más oportunidades en el mercado musical?
En otras partes del mundo donde hablen esa lengua seguramente sí. No creemos que sea el caso acá en Argentina. Las letras son en ingles por cuestión de naturalidad, al escuchar tanto rock en ingles uno medio que piensa ya en ingles cuando compone. Ya veremos si abre puertas en el exterior cuando toquemos allá.
Sin embargo, en nuestro último disco cambio eso. Esta casi la mitad del disco esta cantada en castellano y nos encanta como queda. Pasa también por escuchar más música en español... el viejo rock del Perú y Uruguay nos parece alucinante.
¿En qué ambiente se manejan cuando viajan? ¿Tocan en lugares muy under?
Tocamos donde podamos. Si es un lugar donde nos invitaron a tocar, ahí tocamos. Por ahí son lugares bien under, es que ya no tenemos muy claro que es under. No existe un punto intermedio parece, hay lugares gigantes y muy caros para tocar o lugares chicos, que además son cada vez menos.
¿Se reconocen laburando así, o por momentos sienten que hacer música se convierte en un trabajo lleno de "deadlines" y compromisos como cualquier otro?
Si, totalmente. Si nos aburriera o lo tomaríamos como un trabajo tedioso. No vivimos de esto, no ganamos esa plata. Así que si lo tomaríamos como una carga, entonces, tendríamos que dejar de hacerlo. Crear canciones y tocarlas después es lo mejor, eso es lo que encontramos de atractivo en seguir tocando.
Por suerte en el camino aparece gente que también cree en lo que haces, y aporta ayuda (porque para esto si es under), como el sello Discos Gordos de Perú, que edito nuestro nuevo disco "Blues Toxico" y el anterior también. Además de bancarnos la grabación en APDAYC (los viejos estudios IEMPSA) y armar una gira por Lima y Cuzco, donde nos quedamos por un mes en total.
Es conmovedor cuando aparece la oportunidad de confirmar que la brillante fertilidad de Inglaterra sigue, hasta ahora, casi intacta. Ya se sabe que aquella es tierra de grandes genios, de protagonistas, que está siempre generando expectativas tan grandes como su historia.
Esta vez, como una prueba viva y en extremo joven de aquel brillo, aparece King Krule: un músico de 17 años que se ha atrevido a desafiar sus propias inspiraciones y ha creado algo totalmente fresco y delicado. Canciones que parecieran llenas de líquido, o de aire espeso, pero libres de toda pretensión inalcanzable.
Sus influencias van desde artistas como Fela Kuti hasta Gene Vincent; es decir, una oscilación abierta entre la sutileza de cada género, desde luego, esto le ha valido una auténtica riqueza musical: melodías maduras, ligeras pero inteligentes, precisas y emocionales. Al mezclar semejantes ideas, tan distintas y de tantas gamas sólo pueden resultar dos cosas: algo muy bueno, o algo muy malo. Por fortuna, este proyecto está dentro de la primera posibilidad.
Se es buen músico cuando se tiene la destreza de moverse entre los géneros sin sobrar o caer en la repetición. Y esto, sin duda, King Krule lo cumple con la modestia de los grandes talentos.